MENTE SANA EN CUERPO SANO

Salud.- Carlos Marx demostró que largas jornadas de trabajo y condiciones insalubres afectaban la condición humana (estatura, expectativa de vida) para justificar las ocho horas de trabajo.

Había que equilibrar para aumentar la productividad recordando algo que venía desde griegos y romanos: cuerpo sano en mente sana.

Con los siglos la salud se sujeto a cálculos económicos y políticos. Para el siglo XX se decantó en dos grandes terrenos: el Estado proveedor de seguridad social a los ciudadanos dónde se provee salud con sistemas y eficiencias diversas. Hay diversos sistemas híbridos. En Cuba prácticamente no tienen medicina privada, aunque hay mejores servicios para algunos; en Noruega con el mayor gasto en salud pública per habitante en el mundo, domina la medicina social y existe un pequeño nicho de medicina privada.

En países con salud como negocio: Estados Unidos, una porción de la sociedad recibe subsidios: medicaid y medicare.

Como lo vio Marx, no son solamente criterios humanitarios dónde todos deben tener la misma oportunidad de recibir atención médica, sino que es un criterio de mercado.

Hay países en Europa que incentivan la salud preventiva, porque no lo ven con ojos empresariales, de esa manera reducen elevados costos de la atención a la enfermedad. El mundo es más longevo y más las enfermedades de “viejos”, suponemos, que los viejos tenían una situación socio económica que les permitía costearlas.

México desarrolló desde la mitad del siglo XX un amplio sistema de atención a la salud pública, hasta se desarrolló un plan de estudios en medicina epidemiológica, el tema era la prevención, pero el sistema se vio avasallado por corrupción y burocratismo. En un hospital del IMSS todos los médicos de ortopedia se dieron incapacidades entre sí, hasta que no quedó nadie que trabajara. En este sistema si alguien tiene contactos será atendido en el mejor nivel de medicina en el mundo.

Estados Unidos desarrolló el Estado de beneficencia. Los beneficiarios reciben ayuda para renta y tienen distintos programas de salud. Pero prevalece la medicina privada que cada día es más cara.

Los médicos se quejan del elevado costo de los seguros. Neurocirujanos pagan hasta 300,000 dólares anuales.

Las aseguradoras culpan a los abogados por las demandas de negligencia médica. Hay quién culpa a los médicos por solicitar exámenes innecesarios que inflan las cuentas. Las farmacéuticas inflan escandalosamente los precios.

Los diversos factores excluyen a los pobres creando costos prohibitivos, muchos prefieren el auto aseguro, rogando nunca tener una enfermedad grave y costosa, como el cáncer.

Obama buscó reducir ésta injusticia, los republicanos sacian su odio contra el presidente negro anulando lo que corregía –poco- la injusticia.

Andanada contra Obamacare dejará intocadas a las farmacéuticas y mejorará ganancias para las aseguradoras, debilitará al individuo.

El gobierno trabajará para los negocios antes que para los individuos, esa es la característica del capitalismo salvaje apoderado de Estados Unidos.

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Fuente:La Opinion

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