VOLUNTARIOS DE SAN DIEGO AYUDAN A HAITIANOS A SOBREVIVIR EN MÉXICO

Noticias.- LOS HAITIANOS ÚNICAMENTE PUEDEN CONSEGUIR TRABAJOS EN LA ECONOMÍA INFORMAL, DONDE SE GANAN UN PROMEDIO DE 200 PESOS AL DÍA

En Tijuana, 38 albergues batallan para alimentar a cientos de migrantes y refugiados. Desde que el gobierno mexicano les retiro su apoyo financiero en febrero, estos centros han llegado a depender de donaciones individuales y organizaciones sin fines de lucro.

Actualmente, la mayoría de las personas en los albergues son haitianos, quienes dejaron de ser proporcionados permisos humanitarios para ingresar a Estados Unidos en septiembre.

Después del terremoto en 2010—que cobró más de 300.000 vidas, desplazó a más de un millón de personas y redujo a escombros la capital Port-au-Prince—Haití sufrió una epidemia de cólera, seguido por un huracán devastador en 2016.

Por consecuencia, miles de haitianos migraron de su país. Entre ellos, muchos primero se dirigieron a Brasil para trabajar en construcción. Después, cuando el trabajo relacionado a la copa mundial terminó, los haitianos se fueron hacia Estados Unidos, que en ese entonces les permitía ingresar bajo el permiso humanitario nombrado Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés).

El pasado otoño, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), dejo de emitir el TPS, y los haitianos sin estatus en las puertas de entrada de Estados Unidos fueron informados que serían retenidos en centros de detención, para luego ser deportados a su país de origen.

Muchos, sin embargo, no tienen a dónde regresar, ya que vendieron todo para pagar el pasaje a Estados Unidos. Otros temen regresar con manos vacías a familias que dependen de sus remesas. Por consecuencia, estos migrantes han optado por quedarse en la ciudad fronteriza.

Hasta hace unos meses, los albergues disfrutaban el apoyo financiero del gobierno mexicano, que proporcionaba 30% de la comida y otros productos esenciales. Sin embargo, desde que ese apoyo fue retirado, unos de los albergues han cerrado y los que se mantienen abiertos lo hacen mediante el apoyo de organizaciones como Ángeles de la Frontera, que provee suministros básicos a 18 de los albergues en Tijuana.

Dicho proyecto es encabezado por Hugo Castro, residente de San Diego, a quien se le ha visto comprando cientos de libras de arroz, avena, aceite, fideos y blanqueador de limpieza. Además de sus esfuerzos en los albergues de Tijuana, los Ángeles de la Frontera también se dedican colocar galones de agua en el desierto con fin de prevenir la deshidratación de migrantes cruzando la frontera entre México y Estados Unidos.
A largo plazo, la meta de los Ángeles de la Frontera es suministrar el sustento no solamente a todos los 38 albergues en Tijuana, sino expandir a los 12 refugios ubicados al sur en Mexicali. Los donantes y voluntarios de la organización, en su mayoría, son residentes de Arizona y California.

Rodulfo Figueroa Pacheco, delegado federal de El Instituto Nacional de Migración en Baja California, dijo que a pesar de que el gobierno mexicano ha retirado el apoyo a los albergues, a los haitianos se les ha dado la oportunidad de meter solicitud para Estatus de Protección Temporal o Estatus Permanente de Refugiado. También, agregó el funcionario, el gobierno sigue brindando atención médica a las mujeres haitianas que estén embarazadas. Por lo tanto, ya no se presenta ningún obstáculo para que se integren a la sociedad.

Sus contrincantes, sin embargo, enfatizan que mientras esperan sus citas con las autoridades de inmigración, los haitianos únicamente pueden conseguir trabajos en la economía informal, donde se ganan un promedio de 200 pesos al día. Esto no basta para cubrir el sustento, mucho menos una vivienda.

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Fuente:La Opinion

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